Las 3 claves para educar a tu hijo o tu hija sin estrés

educar sin estres

Debido a la pandemia por COVID-19, las familias se han visto estresadas por tener que adoptar el «rol de maestros» y continuar con rutinas y hábitos en casa las 24 horas del día, con sus hijos.

Esto a veces es estresante para los padres y aquí quiero darte 3 claves para educar a tu hijo o hija sin estrés y que puedas tener tiempo de calidad con tus hijos y poder realizar las tareas escolares y continuar con las rutinas del hogar

1- La primera clave que quiero compartir contigo es poner metas alcanzables . Y, sobre todo, acordes a las características de tus hijos.

educar a tus hijosLos adolescentes no suelen prestar atención más allá de 45 minutos. Y los niños de entre 8 y 12 años, no más de 30 minutos y de 3 a 7 años, entre 15 minutos los más pequeñajos y 25 minutos los de 7 años. Superada esta barrera, el interés y la concentración decaen considerablemente.

Apuesta por un tiempo de calidad en vez de cantidad.

Ten en cuenta la edad de tu hijo y que las metas que propongas sean alcanzables.

No es difícil encontrarnos con familias que pretenden realizar las tareas de todo el fin de semana en una tarde. Hay que tener en cuenta que es preferible dividir las tareas en tareas más pequeñas y hacerlas en menos tiempo, según la edad, que agobiarnos intentando hacerlo todo de una vez.

Este suele ser el problema principal que comentan los padres, ya que llega un momento en el que no se presta atención y los padres empiezan a agobiarse porque los niños parecen que no escuchan. Y efectivamente, no escuchan o su foco de atención está en otro lugar.

Es interesante saber esto, ya que podemos poner un cronómetro y cada cierto tiempo los niños pueden levantarse unos minutos para tomar agua. ir al servicio o coger un poquito de aire. Siempre intentando que los descansos no excedan de quince minutos, ya que costará mucho retomar la actividad si los niños han descansado demasiado tiempo.

2- La segunda clave es aceptarlos tal y como son. A los hijos hay que aceptarlos como son, sin culparnos de su mal comportamiento. Lo mejor es evitar los enfrentamientos innecesarios; como padres, sabemos perfectamente cuando van a estallar y es en esos momentos cuando tenemos que ser más flexibles y pacientes.

educar hijos

Podemos distraerlos con otra actividad, proponerles alternativas a su mala conducta o salir al parque, donde puedan correr y desahogarse. Y retomar las actividades que tenemos pendientes cuando el ambiente esté tranquilo por parte de los niños y por supuesto por tu parte.

Aquí es donde nos equivocamos muchas veces, porque tenemos enfrentamientos innecesarios que no nos llevan a nada, nos estresan muchísimo y terminamos estallando los niños y los padres.

¿Crees que podrás conseguirlo? ¿qué opinas de distraerlos en un momento dado para evitar el momento conflictivo?

Escríbeme un comentario en el blog para saber lo que piensas al respecto…

educar sin estres3- Y la tercera y última clave que quiero compartir contigo es demostrarles siempre tu cariño por encima de todo. Eso supone elogiar sus progresos y también poner límites.

Refuerza cada mejoría con un gesto o unas palabras de aliento que tu hijo recibirá como un regalo.

Lo más importante es la felicidad y para ello es imprescindible tener inteligencia emocional. Los padres somos los principales maestros en las habilidades sociales y ante todo los niños colaborarán contigo si se sienten valorados y queridos.

Espero que te ayuden estas 3 claves para educar a tu hijo o hija sin estrés.¿Crees que este post te ha dado información de valor? ¿Te ha gustado? Te dejo el enlace de mi canal de Youtube por si prefieres ver el vídeo. Te invito a suscríbete ahora al canal. Dame un me gusta y deja un comentario. Me encanta saber tu opinión sobre cómo educar sin estrés.

¿Para que un niño haga las cosas bien hay que hacerle sentir mal? Educa en Positivo

educa con psicologia

Hoy en día la psicología infantil nos aclara muchas dudas sobre el comportamiento de los niños y adolescentes y nos ayuda a entender por qué no es necesario utilizar el castigo y la humillación para que el niño haga las cosas bien.

psicologia infantilTenemos asimilado que hay que hacerles sentir mal mediante la riña, reprimenda, regañina, llamadas de atención e incluso castigos. Y nada más lejos de la realidad.

El castigo produce diferentes secuelas en los menores que es interesante tenerlas en cuenta, como son:

Resentimiento

El resentimiento, o rencor, es el sentimiento que queda tras un hecho o dicho que nos ha resultado ofensivo, y que puede perdurar a lo largo del tiempo o incluso aparecer cuando se recuerda dicha ofensa.

Si lo trasladamos a lo que siente el niño cuando es castigado, por ejemplo en el rincón o silla de pensar, se traduciría en algo así como: «Lo que me ha pasado es injusto. No me lo merezco».

Revancha

La revancha es la sensación de compensación o venganza por un daño o perjuicio recibidos. Cuando castigamos al niño, este pensaría: «mis padres se han salido ahora con la suya, pero ya verán más adelante».

Rebeldía

La rebeldía es un comportamiento caracterizado por la resistencia o el desafío a la autoridad, la desobediencia de una orden o el incumplimiento de una obligación. Si extrapolamos esta definición a lo que siente un niño cuando es castigado, sería:

«Voy a hacer justo lo contrario a lo que mis padres quieren que haga, para demostrarles que no tengo que hacer esto como ellos dicen».

Retraimiento

Es una condición del carácter de una persona, que la hace ser poco comunicativa y tímida. Ante el castigo a un niño, el retraimiento le lleva a sentir/pensar dos cosas:

  • Por un lado cobardía, que a su vez provocará que el niño nos mienta: «La próxima vez no me van a pillar»
  • Y por otro lado, reducción de la autoestima, ya que si el niño ha actuado sin querer y es castigado, puede crearse una imagen negativa de sí mismo. «El niño llega a creer que es una mala persona».

educa en positivoEstá más que comprobado científicamente que para que un niño haga las cosas bien, no tiene por qué sentirse mal, al contrario, si el niño se siente bien, repetirá la conducta adecuada. Por todo esto, orientarnos hacia las cosas positivas que suceden hace que nuestra percepción sea positiva y vivamos las experiencias diarias desde un prisma más agradable, intentando prestar atención a los buenos comportamientos de nuestros hijos.

También es importante tener presente que si llamas la atención a tu hijo constantemente en sus malos comportamientos, cada vez serán más frecuentes porque su cerebro tiende a repetir aquello a lo que presta atención. Frecuentemente no es un problema de los niños, sino de los padres y la mejor manera de cambiar esto es «educando en positivo».

No te sientas culpable si te has dado cuenta que siempre estás regañando a tus hijos, la explicación a este comportamiento del adulto es que nos fijamos habitualmente en los fallos porque el cerebro humano está preparado para “sobrevivir” a todo tipo de adversidad y es capaz de crear diferentes procesos neuronales para responder ante cualquier peligro. Muchos autores lo denominan “sesgo de negatividad”, por lo que tendemos a fijarnos en las cosas negativas porque viene en nuestra configuración.

Estamos predeterminados a ello y por eso nos orientamos a corregir continuamente. Por lo que hay que hacer un ejercicio diario para poner el foco en lo positivo de una forma consciente.

educar en positivoTe animo a que a partir de hoy, llames menos la atención de tus hijos, elogies los comportamientos positivos y los sorprendas haciendo las cosas bien, de esta manera desarrollarás complicidad, empatía, una buena convivencia, un alto grado de cohesión en la familia, una resolución positiva de conflictos y los niños alcanzarán el sentimiento de pertenencia en la familia y el hogar.

Según lo comentado, los padres, las madres o tutores legales somos el referente más importante para guiar a nuestros hijos.

El principal objetivo es facilitar el aprendizaje para que el menor o el adolescente consiga una mayor autonomía, este tiene que ser un requisito indispensable de acceso a la era de la información y el conocimiento; conocimiento extraordinariamente cambiante y que por lógica no puede ser abarcado disciplinariamente como lo concibe tradicionalmente la escuela ni el estilo autoritario o permisivo que habitualmente se utiliza a la hora de educar. La clave está en «Educar en Positivo».

Teniendo en cuenta esto, hay que motivar y alentar a nuestros hijos para ayudarles a construir su personalidad, se trata de transitar juntos para aprender a aprender, por lo que es indispensable que guiemos a los menores utilizando el respeto en todo momento.

En mis próximos cursos iremos trabajando paso a paso el Método «Educar en Positivo», para adquirir las habilidades básicas y no caer en el estrés, el grito y mucho menos el castigo.

Te invito a inscribirte en mi web para enviarte pronto novedades sobre los cursos que vamos a impartir.

Te ayudaré. Juntos lo conseguiremos.

Estrategias para enfocarte en lo positivo y mejorar el comportamiento de tus hijos

educar en positivo

educarconpsicologia«Si nuestro foco de pensamiento se dirige a lo positivo, solo cosas positivas puede suceder».

El sistema cognitivo de las personas está preparado para que cuando centramos nuestra atención y pensamiento en algo concreto, aumentamos la percepción y abrimos la mente a ese pensamiento concreto.

Lo mismo pasa con la vida en general y los aspectos que la forman en particular.

¿Dónde ponemos el foco en nuestra vida? ¿en lo positivo o en lo negativo?

¿Y qué reacciones produce donde pongo el foco?

Por ejemplo: si quiero comprarme un coche de un modelo determinado, me doy cuenta que cuando salgo a la calle veo muchos coches del modelo que tenía pensado comprar, o por ejemplo, las mujeres embarazadas, de repente tienen la percepción de que hay muchísimas mujeres embarazadas en su entorno.

Sin ir más lejos, cuando tenemos una herida parece que los golpes siempre van ahí.

Por esto es muy importante tener en cuenta que generalmente todas las formas de enfocar una situación o de hacer las cosas, pueden resumirse en dos vertientes.

educarconpsicologia

 

Construir, que siempre suma.

 

 

 

 

educarconpsicologia

 

Destruir, que siempre resta.

 

 

 

Construyes si en un problema ves una oportunidad, si das aliento al que trabaja a tu lado para ser mejor, si valoras el trabajo ajeno, cuando hablas más de futuro que de pasado. Si tienes la capacidad de intuir dónde se encuentra el sol aunque haya nubes que lo tapan.

Sin embargo, destruyes si piensas solo en ti mismo, en tu problema, si no aportas nada positivo a nadie o si tus frases empiezan por: – yo, – necesito, – es que quiero…

Cuando siempre tienes obstáculos ante cualquier propuesta o idea, cuando estás en el ayer más que en el mañana.

Por ejemplo: cuando preguntamos en casa si los niños ya merendaron la fruta, si ya han hecho las tareas del colegio o si han recogido su habitación.

Y ellos te dicen que sí han merendado pero no han recogido su habitación ni hecho las tareas. Nosotros solemos llamarles la atención de por qué con todo el tiempo que han tenido no han recogido la habitación ni realizado las tareas. Sin embargo, no es habitual poner el foco en lo que han hecho bien, como es merendar la fruta que tenían preparada.

Otro ejemplo cotidiano es cuando ven la televisión y corregimos todo lo que hacen:

educarconpsicologia

– ¡Baja los pies del sofá!

– ¡Siéntate bien!

– ¡No le pegues a tu hermano!

– ¡Otra vez con el mando de la televisión!

Lo normal es que estemos pendientes para corregir, en vez de fijarnos y elogiar cuando hacen las cosas bien, por ejemplo:

– ¡Oye, qué bien estás sentado cariño!

– ¡Me encanta cuando tratas muy bien a tu hermana!

– ¡Ay qué suerte tengo de que mi hijo sea tan mayor!

– Me encanta que compartas el mando de la tele

Si consiguiéramos diariamente poner el foco en lo positivo, cambiaría tu visión y cambiaría tu realidad. Sé que lleva un entrenamiento diario, pero el resultado que se consigue es maravilloso.

Un error que a menudo cometemos es que caemos en utilizar generalizaciones, estas son palabras que utilizamos normalmente y nos limitan… ¡es que siempre es lo mismo! ¡ es que nunca hace las cosas bien!

Realmente no siempre es lo mismo y hay muchas veces que hacen las cosas bien, por lo que si ponemos el foco de atención en ello y les reforzamos positivamente el comportamiento, lo repetirán más a menudo, en vez de poner el foco en lo negativo constantemente. Esto sería construir, el enfoque positivo.

Estrategias para cambiar el foco de atención y mejorar el comportamiento de tus hijos:

1. Detectar los pensamientos negativos. Sabiendo que biológicamente nuestro cerebro está preparado para la supervivencia y para fijarse en lo negativo, tenemos que hacer un trabajo consciente con los pensamientos que nos vienen a la mente.

Me parece ideal que tengas a mano un cuaderno donde puedas ir dibujando palitos cada vez que te das cuenta que has puesto el foco de atención en lo negativo o quizá sea más sencillo apuntarlo en las notas de tu teléfono móvil. Al final del día es interesante ver la cantidad de palitos que tenemos, principalmente para corroborar que nos enfocamos mucho en lo negativo y queremos ponerle solución.

2. Dale la vuelta a los pensamientos negativos. Una vez que los hemos detectado, tenemos que darles una vuelta y buscar la alternativa positiva que tiene cada circunstancia, por pequeña que sea. Los primeros días nos costará un poco, pero después siempre verás oportunidades donde otros ven crisis.

3. Enfócate en buscar soluciones. Cuando tu mente de manera automática, te traiga cosas negativas, haz lo que harías si fuera Facebook, no entres en el artículo, mira el título, pero no hay que interactuar con él… sigue buscando artículos de soluciones… poco a poco tu mente te mostrará más de aquello que te interesa .

4. Saber elegir dónde vas a enfocar tu atención. Esto es fundamental para cambiar tu estado emocional y mental.

Tienes que pensar en qué es lo que quieres y no qué es lo que no quieres, y poner tu atención en la solución, no en el problema.

Si, por ejemplo, quieres evitar el estrés, tendrás que enfocarte en tranquilidad, porque si te centras en eliminar el estrés, te aparecerán por todas partes cosas relacionadas con el estrés, noticias, artículos, cosas que reforzarán tu estado actual y creerás que todo en el mundo es así, cuando no lo es.

educar en positivoVamos a ver un caso práctico paso a paso:

En casa me siento mal porque tengo mucho estrés ya que tengo que trabajar con el ordenador, limpiar, hacer la comida, preparar los materiales de los niños, ayudarles con las tareas escolares…

Constantemente estoy enfadada y gritando a mis hijos porque parece que no escuchan y hay que repetirle mil veces las cosas.

Mi sensación es de impotencia y de que necesito alguien que me ayude porque no soporto esta situación. (Foco de pensamiento en lo negativo).

1. Detectar los pensamientos negativos. Para detectar la cantidad de pensamientos negativos que tengo al día cojo un cuaderno pequeñito y un lápiz. Los tengo a mano para estar atento durante todo el día y simplemente poner un palito cada vez que pienso algo negativo.

Al principio no me daré cuenta de todas las veces, por lo que es interesante que haya otra persona que te ayude y los detecte contigo. Una vez llegada la noche, cuento los palitos y me doy cuenta que quiero reducirlos porque llego sin energía, con nervios, con estrés y quiero cambiar esta situación.

2. Dale la vuelta a los pensamientos negativos. Ahora tenemos que «mirar desde otro punto de vista» y buscar la alternativa positiva.

  • Está genial trabajar desde casa porque no tengo que perder tiempo en la carretera ni buscando aparcamiento
  • Voy a poner mi música favorita mientras limpio y hago de comer, que hace mucho tiempo que no salgo a bailar
  • Me encanta pasar tiempo con mis hijos y cuando sean mayores me recordarás como la súper mamá/papá porque les ayudaba con sus tareas
  • He pasado tiempo de calidad con mis niños hoy y lo que no me dio tiempo de terminar, mañana será otro día.

3. Enfócate en buscar soluciones.

  • Hoy no busco aparcamiento en el trabajo ¡bien!
  • ¡Ole! voy a bailar un ratito mientras cocino ¡me encanta!
  • Siempre he querido pasar más tiempo con mis hijos y este es el momento
  • Nadie me pide que tenga que tener la casa impecable, lo que hoy no puedo hacer lo haré poco a poco en estos días

4. Saber elegir dónde vas a enfocar tu atención. Para cambiar tu estado emocional y mental, tienes que pensar en qué es lo que quieres y no qué es lo que no quieres, y poner tu atención en la solución, no en el problema.

  • Quiero pasar tiempo de calidad con mis hijos
  • Me encantaría disfrutar de las tareas de la casa
  • Mi objetivo es trabajar en casa sin estrés

educarconpsicologiaSi diariamente consigo hacer estos pasos, mi visión cambiará totalmente mi realidad. Es cierto que los primeros días tengo que hacer cada paso de forma consciente para asimilarlos, pero hay que entrenar el cerebro como se entrena en un gimnasio diariamente.

Hace años solo entrenaban en los gimnasios los deportistas que se dedicaban al culturismo y solo salían a correr los atletas profesionales.

Sin embargo, nos dimos cuenta de las ventajas que el deporte aportaba a nuestra vida diaria y a nuestra salud, por lo que comenzaron a abrir muchísimos gimnasios y hoy en día la gran mayoría de las personas realizan deporte casi a diario.

Lo mismo sería interesante que ocurriera con los beneficios de «pensar mejor», ya que si tuviéramos estrategias para entrenar nuestra mente y la forma en la que pensamos, mejoraría nuestra calidad de vida de forma exponencial.

¿Qué te parece la idea de abrir un gimnasio para entrenar nuestra mente de forma saludable?

¡Queremos respuestas! y una comisión de docentes para gestionar el comienzo del curso escolar

educar con psicologiaHace unos días me hicieron una entrevista desde el Periódico Magisterio sobre cuál era mi idea de educación, qué opino de la nueva ley de educación, qué le pediría a los políticos…

Coincide que mañana día 10 de septiembre es la tan esperada reunión de los altos cargos para decidir si empieza el curso escolar y en qué condiciones.

¡Necesitamos respuestas ya! y saber bien las medidas que se tomarán en los centros escolares, la gestión de aulas y del profesorado.

Y por supuesto, saber cómo nuestros niños y nuestros docentes comenzaremos el curso escolar sin improvisaciones y con medidas de seguridad para todos.

A continuación he desarrollado la entrevista y me encantaría que añadieran comentarios en el blog para saber la opinión de todos.

Mucho ánimo y comenzamos…

¿Cuál es tu idea de la educación?

–Mi idea de educación implica el desarrollo integral del ser humano en todas sus facetas a lo largo de su vida. La educación abarca la plena evolución de la persona en sus distintas vertientes, tanto física, mental como intelectual.

Por lo que al margen de los conocimientos específicos que se tienen que adquirir de cada materia en la escuela, considero de vital importancia desarrollar la inteligencia emocional, las habilidades sociales, así como una convivencia positiva e inclusiva en la escuela.

Teniendo en cuenta lo comentado, propongo un modelo educativo en el que es muy importante la comunicación afectiva, efectiva y asertiva con nosotros mismos y con las personas de nuestro entorno, siempre aprendiendo de los errores, sintiéndonos que pertenecemos al grupo y respetando el momento evolutivo en el que se encuentre cada ser humano.

¿Crees que hay que cambiar muchas cosas para que ese modelo educativo que propones se instale en nuestras aulas?

–Afortunadamente, en mis 16 años de experiencia, me he encontrado a muchos compañeros que están “educando en positivo” y son cada vez más los que se forman en ello, porque “educar en positivo” es más que un método, es una filosofía y una forma de vivir, que nada tiene que ver con ser permisivos, como muchos inicialmente piensan.

Sí es cierto que para implantarlo en nuestras aulas necesitamos una nueva visión de la disciplina y conocer herramientas para una adecuada comunicación con los niños y adolescentes, pero creo que vamos por buen camino porque se van haciendo reales los buenos resultados.

¿Cómo has vivido la experiencia de enseñar desde casa el curso pasado?

–La verdad es que ha sido una experiencia extraña… nunca antes hemos tenido la ocasión de ver las consecuencias de cerrar las escuelas y de impartir clases online sin el contacto físico y la complicidad que se crea en un aula.

Ha sido un tiempo en el que hemos tenido que actualizarnos, pero considero que ha sido una experiencia enriquecedora y nos ha demostrado que podemos adaptarnos a las situaciones que surjan en un futuro.

Personalmente me parece muy interesante que los docentes conozcamos las herramientas digitales y que nos atrevamos a salir de nuestra zona de confort y enfrentarnos a lo que se nos presente.

En consideración con lo expuesto, esta experiencia me ha hecho ver que muchas familias se han visto desbordadas con los niños en casa intentando que hicieran las tareas, las rutinas y hábitos y llevando desde casa el teletrabajo, por lo que la convivencia familiar se ha complicado bastante.

Esta necesidad ha hecho que comenzara a impartir formación online de mi Método “Educar en Positivo” para familias y docentes que buscan diferentes alternativas, herramientas y estrategias para educar con psicología, sin gritos y sin estrés y mejorar la convivencia familiar en estos tiempos complicados.

¿Vamos a un modelo híbrido presencial y a distancia o no?

–Yo creo que sí. Todos tenemos claro que no hay nada como estar de forma presencial en clase, porque el ser humano necesita de su grupo, de las miradas y de la complicidad entre sus iguales… pero teniendo en cuenta que esta pandemia es de gran consideración y no se sabe cómo evolucionará, el modelo híbrido sería lo ideal.

Está más que demostrado en otros países que este modelo tiene también muchísimas ventajas, aunque habría que hacerse una inversión considerable para que todo el alumnado tenga las mismas posibilidades y oportunidades.

Una de las dificultades en mi centro, precisamente ha sido que no todas las familias contaban con los dispositivos electrónicos necesarios ni la posibilidad de tener internet en casa, por lo que eso ha diferenciado mucho al alumnado mediante la llamada “brecha digital”.

Aun así, yo soy de las personas que siempre ponen el foco de atención en lo positivo y en este caso le encuentro muchas ventajas. Es cierto que totalmente a distancia no lo apoyo porque necesitamos el contacto personal, pero hay muchas herramientas tecnológicas que nos pueden facilitar el trabajo con resultados muy positivos.

¿Qué falla en nuestra relación profesor-alumno?

Considero que lo que falla en la relación entre algunos profesores y alumnos es que sigue habiendo docentes cuyo estilo educativo es el autoritarismo, basado en gritos, estrés y castigos y una comunicación poco afectiva y efectiva.

Sigue habiendo docentes que intentan que la escuela sea como antaño. Tradicionalmente los alumnos se sentaban de uno en uno para evitar contacto entre ellos, se fomentaba la competitividad y la relación profesor-alumno era muy distante, autoritaria y nada afectiva.

En la escuela solo se le daba importancia a la memorización de los contenidos y no tenían en cuenta el desarrollo integral del alumnado.

Es cierto que todavía hay docentes que se han quedado anclados en la escuela tradicional, pero afortunadamente hoy en día se fomenta el trabajo cooperativo, la convivencia positiva e inclusiva, las relaciones afectivas entre iguales y entre  profesor-alumno y, por supuesto, el desarrollo integral de los educandos en todas las etapas de su desarrollo.

Por lo que considero que el fallo que puede haber actualmente en la relación profesor-alumno es principalmente en la forma de comunicarse aquellos docentes de metodología más tradicional y en continuar con el autoritarismo.

Precisamente por esto, mi método “Educar en Positivo” ayuda a aquellos docentes y familias que necesitan resultados diferentes a la hora de educar y quisieran hacerlo sin gritos y sin frustraciones, mediante diferentes alternativas, herramientas y estrategias de Psicología Cognitiva y Disciplina Positiva.

¿Y los padres, se pueden implicar más?

–Las familias también han tenido que adaptarse a estos tiempos que corren y no les ha quedado otro remedio que implicarse mucho más en la educación de sus hijos.

Al cerrar los centros escolares, debido a la pandemia, han tenido a sus hijos 24 horas al día confinados y han tenido que implicarse en las tareas escolares diariamente.

Sí que hay que felicitarles y alentarles porque ha sido una época complicada por todos los cambios que hemos vivido y lo han hecho genial.

Muchas familias han perdido sus trabajos, otras han tenido que adaptarse al teletrabajo y siempre con sus hijos en casa, intentando llevar un horario escolar, rutinas y hábitos que complican bastante la convivencia positiva en el hogar.

En consideración con esto, los padres han valorado muchísimo el trabajo de los docentes y, por supuesto, los docentes agradecen enormemente el trabajo de los padres. Es importante que seamos un equipo en la educación de los menores, esa es la clave de todo.

¿Qué pides a la actual ministra?

–Yo le pediría un poco de empatía con los docentes y el alumnado a la hora de reabrir los centros en el nuevo curso escolar 2020-21. Sería importante preparar un buen plan de prevención de riesgos ante esta pandemia y, por supuesto, una inversión económica para habilitar centros y contratar más profesorado.

Es bien sabido que esta situación es nueva para todos, pero si se formara una comisión de docentes que ayudara en la gestión del comienzo de curso sería de gran ayuda.

Y, por supuesto, le pediría que se comprometiera con los docentes para cumplir con la reducción de las ratios, la organización de los horarios y la contratación de más docentes para una correcta prevención.

¿Qué opinas de la nueva ley de Educación y de cómo se está tramitando?

–Mi opinión sobre los cambios que se realizan periódicamente en la ley de Educación, siempre es la misma… Para hacer cambios en una determinada ley deberían llevarse a cabo por las personas que diariamente trabajan en la escuela.

Hay que estar a pie de guerra para saber dónde colocar las trincheras y ver si donde las he colocado realmente son efectivas. Con esto quiero decir que a lo largo de mis 16 cursos escolares como docente, se han producido infinidad de cambios que principalmente han sido para añadir más burocracia a nuestro trabajo y considero que los cambios deben ir destinados a nuestra realidad en el aula.

El día en el que nos demos cuenta que “las cosas importantes no son cosas” habremos dado un paso muy importante en Educación.

¿Qué has echado de menos estos días de enseñanza a distancia?

Lo que principalmente he echado de menos ha sido la entrada de los chicos a la clase, sus risas, las bromas, los gestos de complicidad, las historias que me contaban a diario, los juegos que hacíamos y lo bien que lo pasábamos. Todo esto, de forma online es más complicado, ya que mediante una pantalla no se transmite lo mismo y es todo más frío. En definitiva… he echado de menos a mis chicos, a nuestros momentos juntos, a sus familias y, por supuesto, a mis compañeros.

¿Cómo has evaluado el pasado curso?

Teniendo en cuenta que los contenidos trabajados han sido de repaso de lo tratado presencialmente y que nuestros apoyos desde casa, por parte de los profesores, ha sido principalmente en el aspecto emocional.

He tenido en cuenta el interés, la participación, todo el trabajo realizado de forma presencial en los trimestres anteriores y la entrega de los trabajitos que cada semana hemos mandado telemáticamente.

Este pasado curso ha sido muy especial y probablemente el próximo sea un tanto diferente, pero sea como sea, el apoyo emocional por parte del docente siempre tiene que estar de una manera u otra. Los contenidos de las asignaturas se asimilan fácilmente cuando emocionalmente estamos estables y siempre he tenido claro que educar a una persona no es hacerle aprender algo que no sabía, sino hacer de él alguien que no existía.

¿Son las nuevas tecnologías una herramienta imprescindible para enseñar?

Yo siempre he apostado por la utilización de las nuevas tecnologías. Hay que ser conscientes de que el alumnado “nace con las herramientas tecnológicas en su ADN” y que como docentes tenemos que actualizarnos y así llegar mejor a nuestros pupilos.

De todos modos, en este curso escolar ya ha quedado más que claro que debemos controlar todas las herramientas y que durante este tiempo de cierre de colegios, hemos tenido que reciclarnos a marcha forzada para estar a la altura de las circunstancias.

Teniendo en cuenta la situación, considero que el aspecto positivo con el que nos podemos quedar de todo esto, es que tenemos que seguir trabajando en esta línea y formarnos en la infinidad de aplicaciones y alternativas que tenemos con las nuevas tecnologías. Este curso ha marcado un antes y un después en muchos aspectos.

Yo llevo un tiempo realizando formación presencial sobre cómo mejorar la convivencia familiar y escolar mediante el método «Educar en Positivo» y debido a que ya no la puedo realizar de forma presencial, por las restricciones, también he tenido que utilizar las nuevas tecnologías y empezar a impartir cursos de forma online con muy buena acogida.

Mi programa de radio «Educar en Positivo» también he tenido que adaptarlo de forma online, pero me he dado cuenta que todo es organizarse y estar siempre para ayudar de una manera u otra a las familias y docentes.

¿A quién admiras en educación?

La verdad es que admiro a todo aquel docente que cada mañana se reinicia para llegar con una sonrisa a su aula y regala a cada alumno una parte de su corazón. Adoro aprender de aquellos que buscan el lado positivo en cada situación y suman en vez de restar.

Ser docente es un trabajo sobre el que mucha gente opina, muchas veces se le quita importancia a nuestra labor porque todos los adultos sabemos sumar y restar, pero no somos conscientes que saber hacer operaciones no tiene nada que ver con “hacer que tu alumnado ame las matemáticas”.

Es por esto que admiro a aquellos docentes que emocionan a su alumnado y que son capaces de que cada uno de ellos brille con luz propia.

¿Cómo crees que volveremos a las aulas este mes de septiembre?

Teniendo en cuenta la incertidumbre en la que nos encontramos y que estamos viviendo un momento excepcional, comenzaremos el curso aplicando el ensayo y error.

En estos momentos hay muchos factores que influyen en la organización ideal de las escuelas y la prevención de nuevos casos de Covid-19 y uno de esos factores es económico, por lo que ahí poco podemos hacer los docentes.

Yo personalmente voy a confiar en que comience el curso lo más calmado posible e independientemente de la organización, siempre velaré por la seguridad de mi alumnado y ya que tenemos que convivir con esta situación, lo haremos de la mejor manera posible.

¿Qué opinas al respecto? me gustaría que me dejaras tu comentario…

La entrevista original la dejo en el siguiente enlace:

Entrevista en la Revista Digital Magisterio

¿Volvemos al colegio o habrá confinamiento por el COVID-19?

educar en positivo

Mañana comienza el curso escolar 2020-2021 y no sabemos que pasará con nuestro alumnado ni con nuestros hijos. ¿Será correcto comenzar de forma presencial, online o aplazarlo? o quizá nos vuelvan a confinar por la pandemia debido al COVID-19?.

Desde hace 15 años, el primer día de septiembre en mi casa es como «El día de Los Reyes Magos». Me cuesta mucho dormir pensando en cómo será el nuevo curso escolar, en las ganas de ver a mis compañeros y niños y en todo lo que tengo pensado hacer con el alumnado.

Mañana 1 de septiembre será un día muy especial, comienzo en otro centro escolar, con un nuevo Equipo Directivo, nuevos compañeros, nuevas ilusiones y empiezo a materializar todas las ideas que he estado pensado para la llegada de los niños al cole.

La mezcla de sensaciones es un verdadero cóctel: alegría, nervios, emoción, felicidad…

Pero este año es muy diferente…

pero que muuuuy diferente…

Hay una sensación que me invade desde hace semanas.

La incertidumbre, esa asesina silenciosa…

No sabemos si realmente reducen las ratios de las clases, si habrá más personal docente para cubrir todos los cursos, si habrá más personal de limpieza para desinfectar continuamente los espacios, tampoco sabemos cómo se podrán organizar los horarios para que no coincidan tanto alumnado en el recreo, en pasillos o en los baños, ni tan siquiera qué hacer exactamente si hay algún positivo por COVID-19 en nuestro aula.

Como docente la incertidumbre de lo que ocurrirá o no ocurrirá en los colegios es desesperante porque somos la cara visible, el «parachoques» de los problemas que puedan ocurrir y los responsables en primera instancia de nuestro alumnado.

Tendremos que estar en constante tensión para que se respete la distancia mínima de seguridad, la correcta colocación de mascarillas, lavado de manos, organización de meriendas, detectar síntomas…

También hay que retomar el temario del curso anterior, repasar lo trabajado, ayudar a los que no han tenido los recursos necesarios para seguir desde casa la formación…

Podría estar escribiendo miles de responsabilidades y retos que en este curso escolar se nos presentan… pero no quisiera caer en el pesimismo.

Como madre, tengo exactamente las mismas preocupaciones e inquietudes con respecto a cómo mi hijo se incorporará al colegio en plena pandemia mundial y con tantos rebrotes que han ocurrido en las últimas semanas. Y se une a todo esto que tendremos un bebé recién nacido en casa que tenemos que proteger todo lo posible.

La incertidumbre unida a la preocupación que originan los medios de comunicación, las opiniones en redes sociales, así como el miedo que ha ocasionado el confinamiento en el mes de marzo y los cambios sociales, laborales y económicos que conlleva todo esto, nos tiene en un estado de alarma continuo y muy negativo para nuestro organismo.

La Psicología Infantil y el Método «Educar en Positivo» es muy importante tenerlo en cuenta en estos momentos difíciles, ya que recordemos que los adultos somos nosotros y que los niños nos están observando en todo momento. Ellos aprenden más por lo que nos ven hacer que por lo que les decimos que hagan y debemos tener presente que nuestros miedos serán los suyos.

Está muy claro que la situación es complicada en muchos aspectos, porque a nivel económico y social, también nos ha dado de lleno, pero no hay que perder de vista que el cerebro humano está preparado para «sobrevivir» a todo tipo de adversidad y es capaz de crear diferentes procesos neuronales para responder ante cualquier peligro.

Muchos autores lo denominan «sesgo de negatividad», tendemos a tener pensamientos negativos porque viene en nuestra configuración, estamos predeterminados a ello, por lo que hay que hacer un ejercicio diario para poner el foco en lo positivo de una forma consciente.

En unos días subiré un vídeo donde compartiré algunas estrategias fantásticas para entrenar nuestra mente y no dejarnos arrastrar por los pensamientos negativos.

También es muy importante en este aspecto tener en cuenta «cómo nos comunicamos con nosotros mismos y con los demás» ya que influye totalmente en nuestro comportamiento y el de nuestros hijos y alumnado.

Por lo tanto… mañana comienza el curso escolar 2020-2021, docentes y familias tenemos que estar más unidos que nunca y apoyarnos en todos los sentidos. Confiemos en el trabajo que los docentes vamos a realizar, ya que lo haremos como si fueran nuestros propios hijos.

Mucho ánimo a todos y como digo cada año: «Feliz comienzo del curso».

Hasta pronto…

 

 

 

 

¿Cómo mejorar el comportamiento de tus hijos en casa? ¿Funciona la Psicología Infantil?

El momento que estamos viviendo debido a la pandemia por COVID-19, ha supuesto un cambio radical para la organización, las rutinas y los hábitos familiares en nuestros hogares.

Todo esto unido al estrés que produjo para los padres intentar “adoptar el rol de docente” y convertir “la casa en una escuela” durante el confinamiento, ha originado importantes desencuentros en la convivencia familiar y ha aumentado considerablemente el estrés ante esta situación.

Conviene subrayar que estar las 24 horas del día en casa con nuestras familias a la espera de comenzar el curso escolar, ha disparado las consultas psicológicas a causa de los problemas de insomnio, la incertidumbre y la preocupación que todo esto genera en esta realidad en la que estamos inmersos.

Todo esto unido al teletrabajo que tienen que cumplir los adultos diariamente o las diferentes situaciones laborales tan preocupantes de muchas familias, complica la convivencia familiar en casa y la frustración de no poder hacer otra cosa que dejarse llevar día a día ante tanta incertidumbre.

Teniendo en cuenta lo comentado, considero un error intentar por todos los medios que los menores realicen las tareas académicas diariamente e intentar simular un horario escolar en casa, ya que estamos en un momento delicado en el que principalmente hay que dar apoyo emocional a los menores y ayudarles a entender que estamos en una tesitura en la que debemos disfrutar más que nunca de la familia y por supuesto, pasar tiempo de calidad.

En consideración con lo expuesto, las tareas escolares hay que tomarlas como un momento del día divertido en el que van a repasar lo que han trabajado durante el curso escolar, y por supuesto, hay que ser flexibles ante las circunstancias de cada familia, ya que somos conscientes de la brecha digital y la diferencia de recursos en los hogares.

Por lo tanto, los docentes tenemos que proponer diferentes tareas teniendo en cuenta la diversidad de alumnado, con la finalidad de ofrecer recursos amenos, divertidos y de repaso, pero principalmente ofreciendo apoyo emocional a las familias para proporcionar un acompañamiento importante en este proceso.

Teniendo en cuenta esto, como psicóloga, maestra y madre, me parece muy interesante no entrar en discusiones constantes con los hijos y conseguir diferenciar el tipo de comportamiento de los menores, clasificándolos en las conductas que debemos corregir al instante, los comportamientos negociables y los intranscendentes, para conseguir una convivencia positiva en el hogar y una mejora de las rutinas y las relaciones personales en el hogar, principalmente para no caer en los constantes castigos, gritos y en el descontrol emocional que empeoran la situación.

En consideración con lo comentado, quisiera compartir paso a paso unas pautas para una mejor convivencia, basadas en la psicología cognitiva y la disciplina positiva con los que se obtienen resultados fantásticos.

Primero quisiera resumir un estudio que se llevó a cabo hace 25 años en 3.000 hogares americanos, donde colocaron cámaras de vídeo en las casas de los sujetos, con la finalidad de analizar la forma en la que se comunicaban los diferentes miembros del núcleo familiar y así estudiar la relación que tenía el estilo de comunicación con los problemas de convivencia.

Los resultados fueron asombrosos, ya que en una hora los adultos daban entre 50 y 100 órdenes a los menores para corregir su comportamiento.

Se detectó que continuamente los padres y las madres llamaban la atención sobre infinidad de comportamientos utilizando expresiones como: ¡siéntate bien!, no cojas eso, así no se hace, ¡no pegues!, no insultes, deja a tu hermano, ¡lávate los dientes bien!, quita los pies del sillón, ¡no grites!…

Los resultados obtenidos corroboraron que los menores se acostumbran a esa forma de comunicación y asimilan que continuamente se les corrige y que no pueden diferenciar entre conductas intolerables y conductas insignificantes.

Al corregir todos los comportamientos de la misma manera e intensidad, generamos en el menor un efecto plano, por lo que no prestan atención ya que igualamos todas las conductas, así que no aprenden a diferenciar la gravedad de cada situación.

En consecuencia con lo comentado, te planteo “La estrategia de los tres cestos”.

Para comenzar a trabajar la convivencia positiva, tenemos que coger lápiz y papel, siempre me gusta recalcar que lo que no se escribe no existe y si nos planteamos un buen objetivo podemos conseguir mejores resultados.

En la hoja tenemos que dibujar tres cestos donde vamos a empezar a poner diferentes conductas y a clasificarlas. Por supuesto, es importante que los adultos que convivimos en la misma casa tenemos que ponernos de acuerdo al respecto para conseguir el objetivo propuesto entre todos.

El primer cesto es el de las conductas intolerables, donde colocaremos los comportamientos que hay que corregir al instante, como pueden ser: agresividad, gritos, faltas de respeto… es importante poner pocas conductas, pero que sí o sí queremos corregir.

En el segundo cesto vamos a incluir las conductas negociables, como podrían ser: tener alimentación saludable casi todos los días, lavarse los dientes mínimo una vez al día, dormir a una hora más flexible… cada familia escribe los comportamientos que puede negociar sin ser tan estrictos.

Y por último, en el ceso de las conductas intranscendentes, son aquellas que no son graves y que según la edad del menor, sabemos que pueden aprenderla más adelante sin necesidad de corregirla constantemente, como puede ser: jugar un ratito más, saltar en casa, ver la tele más tiempo, hacer las tareas más tarde…

Según hayamos organizado nuestros cestos incluyendo los comportamientos que hemos considerado, es interesante utilizar técnicas de negociación, corregir de forma amable pero firme, poner los límites claros, pero todo ello sin necesidad de caer en el castigo ni en el grito.

Si los adultos tenemos claros los límites que queremos poner, lo estaremos haciendo muy bien y siempre es interesante utilizar juegos, recompensas, economía de fichas, halagos, palabras bonitas y por supuesto una gran dosis de cariño, teniendo en cuenta siempre que lo afectivo es efectivo.

Con este tipo de dinámicas empezaremos a darnos cuenta de la mejoría en la convivencia y le estaremos dando la oportunidad a los menores de sentirse más realizados y por supuesto, contribuiremos en mejorar su autoestima.

En consideración con lo comentado, quisiera hacer un llamamiento a la tranquilidad y al sentido común, ni los padres son docentes, ni las casas escuelas, es el momento de animar a las familias y a los niños, porque lo más difícil ya lo han conseguido y han demostrado ser unos verdaderos campeones en esta experiencia que nos ha tocado vivir.

También sabes que quiero ayudarte de forma personalizada y a tu ritmo con mi curso «El Método Educar en Positivo, habilidades básicas» para que adquieras herramientas, alternativas y estrategias eficaces para mejorar considerablemente la convivencia en tu hogar.

En resumen, nos tendremos que organizar según lo que vaya ocurriendo y adaptándonos a las circunstancias, pero lo más interesante del ser humano es la plasticidad cerebral y la capacidad de adaptación al medio, por lo que sé que lo conseguiremos y saldremos reforzados de todo esto, porque «a veces se gana pero siempre se aprende».

Eso sí, debemos actuar con serenidad, optimismo y tener seguro que todo va a salir bien.

Mucho ánimo familias.

 

La importancia de Educar en Positivo a niños y adolescentes

En muchas ocasiones nos hemos referido a la importancia de la felicidad como elemento clave en los resultados educativos de los alumnos. Contactamos desde Singladura con Yurena Ramos Castellano, Maestra de Primaria especialista en Educación Musical y Graduada en Psicología. Ramos, especializada en Mindfulness, Inteligencia Emocional, Disciplina Positiva y en Programación Neurolingüística, trabaja desde hace 5 años en diversos centros educativos de la Comunidad de Madrid así como en formación al profesorado y familias desde su “Educación en Positivo” empleando herramientas y estrategias de la Psicología Cognitiva.

Yurena Ramos, Maestra y Psicóloga, trabaja en el Centro Educativo CEIP JUAN ZARAGÜETA. ¿Por qué es tan importante el positivismo en la educación?
El sistema cognitivo de las personas está preparado para que cuando centramos la atención y el pensamiento en algo concreto aumentamos la percepción y abrimos la mente a ese pensamiento, por lo que al centrarnos en las cosas positivas de los alumnos y reforzarlas hace que sea más probable que el comportamiento se produzca de nuevo en el futuro. Está más que comprobado científicamente que para que un niño haga las cosas bien, no tiene por qué sentirse mal, al contrario, si el niño se siente bien, repetirá la conducta adecuada. Por todo esto, orientarnos hacia las cosas positivas que suceden hace que nuestra percepción sea positiva y vivamos las experiencias diarias desde un prisma más agradable.educar en positivo

¿Qué lleva a que una persona, menores en concreto, centren su foco de atención en cosas negativas?
Tanto en menores como adultos, el cerebro humano está preparado para “sobrevivir” a todo tipo de adversidad y es capaz de crear diferentes procesos neuronales para responder ante cualquier peligro. Muchos autores lo denominan “sesgo de negatividad”, tendemos a tener pensamientos negativos porque viene en nuestra configuración, estamos predeterminados a ello, por lo que hay que hacer un ejercicio diario para poner el foco en lo positivo de una forma consciente.

Con los crecientes casos de acoso escolar (sexting, grooming, etc) hasta agresiones físicas, ¿Cómo se puede trabajar con los menores para orientarles hacia el foco positivo?
Un factor muy importante en el aula es desarrollar la empatía, tener una buena convivencia, un alto grado de cohesión en el grupo, una resolución positiva de conflictos y desarrollar el sentimiento de pertenencia dentro del aula. Esto se consigue mediante el trabajo cooperativo, el desarrollo de la autoridad moral, utilizando la disciplina positiva y por supuesto, realizando actividades de concienciación sobre las consecuencias de ser acosador, víctima y observador y cómo contribuir para acabar con el fenómeno del bullying en todas sus manifestaciones.

Te refieres en tu discurso a Construir frente a Destruir, estar en el mañana o en el ayer. ¿Por qué son importantes los maestros para dirigir a los alumnos hacia el mañana y ayudarles a construir su personalidad?
Los maestros somos un referente muy importante para guiar al alumnado. Nuestro principal objetivo es facilitar el aprendizaje para que el educando consiga una mayor autonomía, este tiene que ser un requisito indispensable de acceso a la era de la información y el conocimiento; conocimiento extraordinariamente cambiante y que por lógica no puede ser abarcado disciplinariamente como lo concibe tradicionalmente la escuela.
Teniendo en cuenta esto, hay que motivar y alentar al alumnado para ayudarles a construir su personalidad, se trata de transitar juntos para aprender a aprender, por lo que es indispensable que el maestro guíe a sus alumnos hacia el mañana.

Neurocientíficos como Jesús Guillén o Francisco Mora ponen el foco en ser felices para conseguir unos mejores resultados en el aula. La felicidad, como un estado, ¿cómo se puede alcanzar? Y, sobre todo, ¿cómo se puede llevar a un alumno a dicho estado si no reúne en su casa o en su familia/entorno/amigos los condicionantes mínimos necesarios?
Sí, estoy totalmente de acuerdo con ambos autores, el cerebro solo aprende cuando hay emoción. La clave está en enseñar cualquier cosa convirtiéndolo en una experiencia interesante y emocionante y el maestro colabora en este proceso de manera esencial. La felicidad es el estado de ánimo de una persona que se siente plenamente satisfecha por disfrutar de algo bueno. Teniendo en cuenta esto, aunque en su entorno existan los condicionantes mínimos necesarios para alcanzar el bienestar, el alumno puede compensar dichas carencias si el docente consigue conectar con las emociones de su alumnado.

educar positivo

Educar en positivo suena francamente bien pero… ¿transmiten los docentes ese positivismo real? Es decir, ¿están hoy día los profesores volcados en cuerpo y alma a la educación o hay cierto hastío al ver que no salen las cosas como ellos quisieran?
Debo decir que llevo catorce cursos escolares dedicada a mi preciosa profesión y he coincidido con increíbles profesionales que se desviven por su alumnado y se dejan la piel en ello. En la docencia y en la vida, cada día es un nuevo comienzo, una nueva oportunidad para probar y fallar, actuar diferente, insistir en el intento, caernos y volvernos a levantar…
Uno de los objetivos fundamentales de “Educar en Positivo” es que hay que poner el foco en lo que te ha funcionado, te ha servido, te ha salido bien y continuar por ese camino. Ahí está la importancia de cambiar el foco y considerar los fallos como aprendizajes necesarios para alcanzar el éxito y no abandonar durante el proceso.

La metodología educativa de hace medio siglo se podría resumir en “la letra, con sangre entra”: Tu lema es “educar en positivo”. Explícanos las bases de tu metodología.
Mi metodología está basada en utilizar herramientas de la Psicología Cognitiva, técnicas de Programación Neurolingüística, estrategias de estudio originales, utilizar la resolución positiva de conflictos, así como la mediación, el aprendizaje de habilidades sociales a la hora de comunicarnos y desarrollar la Inteligencia Emocional para mejorar el rendimiento académico y el desarrollo integral del alumno. También utilizo metodologías innovadoras, mindfulness en el aula, el cambio de roles en grupos cooperativos e incorporo las nuevas tecnologías en el proceso. Este auténtico cóctel, junto con toda la ilusión del mundo, hace que cada día entre en el aula con mi mochila llena de motivación para repartir entre mis alumnos.

 

Por cierto, otro aspecto -clave- que ha cambiado en la educación son los modelos pedagógicos. Hoy día, los entornos colaborativos están cogiendo mucha fuerza respecto a modelos “clásicos”. ¿Qué ofrece de diferencial el modelo colaborativo frente a un proyecto típico?
El mundo se está transformando, pero el sistema educativo no ha cambiado desde el siglo XIX, hoy en día al alumnado les interesan otras cosas diferentes de las que les interesaban a nuestros padres, abuelos… El sistema educativo actual debe basarse en un modelo asociativo, estableciendo alianzas entre el alumnado y el profesorado. El papel del maestro debe ser el de preparar a los alumnos para el futuro, para que descubran su talento. La escuela forma a profesionales, pero sobre todo a ciudadanos que puedan participar, de manera activa en el progreso de la comunidad a la que pertenecen. Por todo ello los entornos colaborativos están cogiendo mucha fuerza, como bien dices, respecto a los modelos “típicos”.

La disposición de las aulas también está empezando a cambiar. Se pasa de un profesor sentado en un escabel o palestra y dar su clase magistral a caminar entre los alumnos y hacer una clase -comunicativamente- más bidireccional. ¿Cómo afecta esa cercanía del docente hacia los alumnos en el rendimiento escolar?
La cercanía del profesor mejora el rendimiento. Hay multitud de estudios que demuestran que trabajar individualmente aumenta la competitividad en el alumnado y trabajar en grupos cooperativos fomenta la inclusión, mejora el buen clima en el aula y hay una mejoría considerable en el rendimiento académico.
En consideración con esto, el papel del profesor es ayudar al alumno, estos quieren ver al profesor como alguien cercano, más accesible, en un proceso presidido por la complicidad entre ambas partes, decididas a colaborar para mejorar en el día a día. Por lo que la clase debe ser un lugar apasionante, donde se promueva la enseñanza recíproca, donde los alumnos aprendan de sus compañeros y el profesor aprenda de la clase y la clase del profesor, como bien comentas, de una forma bidireccional.

Evaluación continua. ¿Realmente se está midiendo a través de unos exámenes en determinadas fechas el conocimiento de los alumnos en esas asignaturas? Esto es, ¿no llevan los niños en determinados momentos demasiada presión?

Yo tengo una opinión muy particular en cuanto a las evaluaciones, las calificaciones y los exámenes. Considero que un simple número no refleja la realidad de todo el trabajo realizado desde que comienza el curso hasta que acaba. Hay miles de vivencias en el aula, en el colegio y en la vida, conocimientos adquiridos, habilidades, actitudes, pensamientos, procesos… como para simplificarlo todo en calificaciones cuantitativas, en un simple número. El sistema educativo está organizado de esta manera, pero yo prefiero las calificaciones cualitativas y mis alumnos lo saben. Los exámenes nos los tomamos como entrenamientos para la vida y para aprender a manejar el estrés, la presión que suponen y las circunstancias adversas que pudieran suceder en el futuro, pero yo les hago saber, alumno por alumno, cuáles son sus verdaderas calificaciones cualitativas.

Hablemos de PISA… Miden las habilidades de nuestros alumnos por unas pruebas concretas. ¿Seríamos más exitosos si todos los docentes siguiésemos un camino más positivo?
La verdad es que estas pruebas, como bien dices, pretenden medir algunas de las habilidades de los estudiantes en unos días concretos, pero hay muchas variables que realmente no se pueden controlar en el proceso. Para que realmente sea un estudio probado científicamente y que los resultados sean fiables al cien por cien, hay miles de factores que no se reflejan ni contemplan, como, por ejemplo: la mejoría personal de cada alumno y las circunstancias personales del día en el que se pasan las pruebas.
Es un mero trámite que hay que vivir y tomarlo como una experiencia más en nuestras vidas. Hay que preparar a los menores para una integración a la vida adulta y este es un proceso más que hay que pasar y tomárnoslo como un nuevo aprendizaje.

Y en poco más de un mes otro curso que finaliza, momento que muchos padres aprovechan o utilizan para comprarles a sus hijos un regalo considerable si han obtenido buenas notas. ¿Recomienda que una familia compre un regalo porque sus hijos saquen buenas notas o -por el contrario- es la obligación de ellos (de los alumnos) estudiar?
En cuanto a los regalos por sacar buenas notas, si realmente preguntásemos a los niños, qué les gustaría tener, muchos responderían que simplemente quieren pasar más tiempo con sus padres. Yo me replantearía esta situación y en vez de recompensar con cosas materiales, plantearía actividades en familia y tiempo de calidad con ellos, sin prisas, sin tablet, sin teléfonos móviles, sin nuevas tecnologías… De esta manera los niños desarrollarían su motivación de logro, la cual es una fuerza interior que empuja a cada persona a aprovechar al máximo sus potenciales innatos, entrenarlos y desarrollarlos de tal forma que puedan conseguir lo que se propongan de forma intrínseca, no mediante la motivación extrínseca, que es la consecución de un regalo material.

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Yurena Ramos Nominada a los prestigiosos premios EDUCA ABANCA

Colaboradora en el programa radiofónico de ‘El Mostrador de Ezequiel López’ en la sección semanal de “Educar en positivo”

Los premios Educa Abanca, considerados los “Goya de la Educación”, buscan cada año al mejor docente de España en Educación Infantil, Primaria, Secundaria y Bachillerato, Formación Profesional y Universidad. Un total 1.500 candidatos han sido propuestos este año 2019 para que la organización decidiera, según los comentarios volcados por los alumnos y sus familiares, a los 50 docentes nominados de cada categoría. El pasado 30 de septiembre conocíamos los seleccionados y en la categoría de Educación Primaria, la grancanaria Yurena Ramos, maestra y psicóloga era una de las nominadas a alzarse con tan prestigioso premio, con la singularidad de haber sido propuesta por los familiares de sus alumnos en el C.E.I.P. Juan Zaragüeta (Madrid), ya que ha estado los últimos cinco cursos en la península para seguir formándose en materia de educación y psicología para mejorar en su labor.

Ramos es la encargada de la sección “Educar en positivo” que se emite en directo todos los viernes, en Radio Faycán, dentro del programa “El mostrador de Ezequiel López”, un prestigioso programa dedicado a muchos temas de interés y de actualidad cultural y política. La sección “Educar en positivo” es un espacio dedicado a compartir los valores de la educación y la psicología, temas de actualidad al respecto y se tratan diferentes consultas de padres, profesores y personas interesadas en la educación en general.

Estos premios pretenden realzar la figura del docente, así como su implicación en el proceso de enseñanza de su alumnado. En estas distinciones se valora la calidad docente, la praxis, el trato con el alumnado y la preocupación de los profesores por el futuro de sus pupilos.

El 5 de diciembre se publicará el listado con los diez finalistas de cada categoría y el ganador de tan prestigioso premio y reconocimiento a nivel nacional. La recepción de los premios será en el mes de febrero en Santiago de Compostela (La Coruña) en el auditorio de Abanca. No obstante, le mostramos todo nuestro apoyo desde las Islas Canarias y nos complace poder dar visibilidad a los docentes canarios que trabajan día a día para el futuro de la sociedad.

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Yurena Ramos Castellano, maestra y psicóloga canaria, entre los diez mejores docentes de España 2019.

Después de pasar por varios procesos de selección, la organización ha decidido que Yurena Ramos esté entre los 10 finalistas a nivel nacional.

Yurena Ramos Castellano, maestra y psicóloga canaria, gracias a su pasión por la educación y la psicología y su Proyecto “Educar en positivo”, es una de las maestras seleccionadas entre LOS DIEZ MEJORES DOCENTES DE ESPAÑA 2019.

Después de impartir clases en diferentes colegios públicos de Gran Canaria, quiso vivir la experiencia de trabajar y estudiar en Madrid para seguir formándose en psicología y educación y aplicarlo a su labor diaria. Su dedicación y constancia se ha visto recompensada por los compañeros y las familias de sus alumnos del centro Juan Zaragüeta (Madrid) que la propusieron a estos premios considerados “Los Goyas de la Educación”. Después de pasar por varios procesos de selección, la organización ha decidido que Yurena Ramos esté entre los 10 finalistas a nivel nacional. Para este curso ha vuelto muy ilusionada a Gran Canaria porque quiere implantar en la isla su Proyecto “Educar en positivo”.

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Educar sin gritos, educar sin castigos

La maestra, psicóloga y finalista a “Los premios a mejor docente de España 2019”, Yurena Ramos Castellano, ha vuelto a Gran Canaria para compartir su Proyecto “Educar en positivo”. Después de implantarlo durante cinco cursos escolares en Madrid, ha decidido volver porque está muy orgullosa de su tierra y de la importancia que se le da a la educación, las emociones y a la creatividad en nuestras aulas isleñas.

Desde el CEP Gran Canaria Noroeste, el centro de formación del profesorado, está impartiendo formación certificada por el Gobierno de Canarias, a docentes interesados en cómo “educar en positivo”. Su objetivo es seguir realizando formación al respecto y próximamente ampliarla a muchas familias que están interesadas en educar a sus hijos e hijas de forma asertiva, sin gritos, con diferentes herramientas psicológicas y un amplio abanico de alternativas al castigo.

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